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ANEMIA EN EL LACTANTE: RELACIÓN CON LA FÓRMULA LÁCTEA Y COMPLEMENTO DE HIERRO. Dr. Jorge Martín Westinner Ramos, Dra. Adilia D´Addazio, Dr. Karlheinz Boetticher. Servicio de Pediatría del Hospital Militar "Dr. Carlos Arvelo", Caracas, Venezuela Revisión: 05/2005 |
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RESUMEN La anemia por deficiencia de hierro es un evento frecuente en los lactantes mayores, principalmente en los países subdesarrollados. Se estudiaron 50 lactantes sanos, de 12 a 15 meses de edad, con peso y talla normales, sin antecedentes de enfermedades hematológicas, que acudieron a la consulta externa de pediatría del Hospital Militar "Dr. Carlos Arvelo", Caracas, Venezuela. Se realizó una encuesta sobre la alimentación recibida, el uso o no de complemento de hierro y se practicó una hematología completa con reticulocitos. El 46% presentaron anemia microcítica. El 76% recibieron leche completa de vaca, de los cuales 57.8% presentaron cifras de hemoglobina menores de 11 gramos % El 90% de los que no recibieron complemento de hierro, presentaron anemia. Cuando se administró complemento de hierro a los pacientes que tomaron leche completa de vaca, las cifras de hemoglobina mejoraron en forma significativa. Concluimos que la administración de leche completa de vaca sin complemento adicional de hierro, fue el factor condicionante de anemia por deficiencia de hierro. SUMMARY Iron deficiency anemia is a frequent event in the infancy and early childhood, specially in underdeveloped countries. Fifty healthy children, 12 to 15 months old, were screened for microcytic anemia during routine visits for health supervision at the Outpatient Department of Pediatrics, "Dr Carlos Arvelo" Military Hospital, Caracas from July to September 1997. Only healthy children of normal height and weight, with no history of hematologic disorders were included. A survey was done of their feeding habits and iron supplementation received, if any. Hb, Ht, RCBC, WCBC and reticulocyte count were done in all children. Microcytic anemia was found in 46% of them. Whole cow's milk was used in 76% of the cases, and in more than half of these, hemoglobin was less than 11 Gr%. Of those who didn't receive iron supplements, a vast majority (90%) had anemia. When iron was added, the hemoglobin was significantly raised. Feeding children with whole cow's milk without iron supplementation was the main reason for iron deficiency. I.- INTRODUCCIÓN. La anemia se define como una disminución de las cifras de hemoglobina por debajo de 2 desviaciones estándar del valor esperado para la edad, en el lactante mayor cifras de hemoglobina menores de 11 gr% son consideradas como anemia (8). La microcitosis para este grupo etario se considera en valores inferiores a 72 micras. La anemia por deficiencia de hierro es una alteración frecuente en el lactante (1,2). Diferentes estudios hablan de una incidencia de 12 a 15%, pudiendo llegar hasta un 40 % en los países en vías de desarrollo (2,6). En los lactantes existen diferentes mecanismos que pueden ocasionar anemia (1) en los primeros meses, tienen mucho que ver los antecedentes obstétricos y peso al nacer, posteriormente en los lactantes mayores está en relación con la alimentación recibida y la administración o no de un complemento de hierro (1,5). La administración de leche completa de vaca (LCV) en lactantes menores de un año, induce a la aparición de anemia por diferentes mecanismos, entre los que se mencionan su bajo contenido de hierro, la baja disponibilidad del mismo y el hecho de favorecer pérdidas sanguíneas por vía digestiva (1,2,4,7). La administración exclusiva de leche materna después de los 6 meses, también puede inducir a la anemia ferropénica, porque aunque la disponibilidad es buena, su contenido de hierro resulta insuficiente para cubrir las necesidades (1). El comité de nutrición de la Academia Americana de Pediatría a expuesto diferentes lineamientos en cuanto a la alimentación infantil, entre los que se mencionan la de no administrar LCV sino después del año y dar complemento de hierro a los lactantes a partir del 4° a 5° mes de vida, bien sea con la administración de hierro o de fórmulas enriquecidas con hierro (3,4,5). II.- OBJETIVOS. Generales: Establecer la relación entre la ingesta de leche de vaca completa y la presencia de anemia en el lactante. Específicos:
III.- MATERIALES Y MÉTODOS. El universo estuvo constituido por 148 niños entre 12 y 15 meses de edad, que acudieron a la consulta pediátrica del Hospital Militar "Dr. Carlos Arvelo", entre julio y diciembre de 1997. Muestra: Se estudiaron 50 lactantes de entre 12 y 15 meses de edad, que acudieron a la consulta pediátrica del Hospital Militar "Dr. Carlos Arvelo", entre julio y diciembre de 1997. Tipo de estudio: Descriptivo transversal. Técnica de investigación: Se elaboró una encuesta, referente al tipo de alimentación administrada durante el primer año de vida, uso de fórmulas fortificadas con hierro, leche de vaca completa y la administración o no de complemento de hierro, que sirvió como instrumento básico para la recolección de la información. Los pacientes con antecedentes de bajo peso, desnutrición, problemas infecciosos, cifras elevadas de reticulocitos o antecedentes de alguna otra patología fueron excluidos. A todos los pacientes se les practicó una hematología completa con índices hematimétricos y contaje de reticulocitos. Los análisis estadísticos fueron realizados utilizando pruebas de chi cuadrado. IV.- RESULTADOS. 22 pacientes, 44% presentaron cifras de Hb debajo de 11 gr %, y 28 pacientes, 56% presentaron cifras de Hb mayores de 11 gr %. Tabla N° 1 Anemia en el lactante. Distribución porcentual entre julio y diciembre de 1997. Hospital Militar "Dr. Carlos Arvelo".
Fuente: Encuestas realizadas en la consulta externa de pediatría del HMCA. Todos los pacientes con cifras de Hb menores de 11 tuvieron un volumen corpuscular menor de 72 micras. Tabla N° 2 Volumen corpuscular. Distribución porcentual entre julio y diciembre de 1997. Hospital Militar "Dr. Carlos Arvelo".
Fuente: Encuestas realizadas en la consulta externa de pediatría del HMCA.
Cuando analizamos a los pacientes en relación con las cifras de hemoglobina y la ingesta de fórmulas lácteas, encontramos que el 57.8% de los que ingirieron LCV presentaron anemia versus el 42.1% quienes no presentaron anemia, con una diferencia significativa (p<0; 01). El 100% de los pacientes que no recibieron LCV tenían cifras de Hb normales. Tabla N° 3 Relación porcentual de la Ingesta de LCV con la presencia o no de anemia en lactantes en la consulta externa HMCA.
Fuente: Encuestas realizadas en la consulta externa de pediatría del HMCA.
De los pacientes que presentaron anemia, 20 no recibieron complemento de hierro, lo que representó un porcentaje de 90.9%, en tanto, 2 pacientes, 9.09% se les administró complemento de hierro y presentaron anemia, siendo la diferencia estadísticamente significativa (p<0,01). De los pacientes sin anemia, 25 recibieron complemento de hierro, lo que representó un 89.28% de los pacientes sin anemia y solo tres no recibieron complemento de hierro representando un 10.7% con una diferencia estadísticamente significativa.
Tabla N° 4 Relación Porcentual de la ingesta de hierro en lactantes con y sin anemia entre julio y diciembre de 1997. Hospital Militar "Dr. Carlos Arvelo".
Fuente: Encuestas realizadas en la consulta externa de pediatria del HMCA.
Al analizar los grupos de pacientes alimentados con LCV, asociados a la administración o no de complemento de hierro, observamos que el 87.5% de los que recibieron complemento de hierro, no presentaron anemia y el 90.9% que no recibieron complemento de hierro, si presentaron cifras de hemoglobina < 11 gr%, siendo la diferencia estadísticamente significativa. (p<0.01).
Tabla 5 Relación de la ingesta de LCV, con o sin complemento de hierro, con la presencia o no de anemia en lactantes entre julio y diciembre 1997. Hospital Militar "Dr. Carlos Arvelo".
Fuente: encuestas realizadas en la consulta externa de pediatria del HMCA
V.- DISCUSIÓN La anemia por deficiencia de hierro es un evento frecuente en el grupo de lactantes, sobre todo, en países subdesarrollados (6). En nuestro estudio 46% de los lactantes presentaron anemia, lo que concuerda con las estadísticas de los países latinoamericanos (6). La deficiencia de hierro en los lactantes mayores está en íntima relación con la alimentación suministrada y el aporte de hierro en la dieta. La anemia por deficiencia de hierro casi siempre es moderada o leve y no produce sintomatología, pero diferentes estudios (9) han demostrado que causan alteraciones en el desarrollo motor y cognoscitivo, por lo que es importante su prevención y tratamiento. Las recomendaciones del comité de la Academia Americana de Pediatría (3,4) son que los lactantes hasta los 4 meses deben ser alimentados con leche materna, a partir de esa fecha se introducen cereales enriquecidos con hierro y se continúe una ablactación progresiva hasta el año de edad. En los lactantes que no puedan alimentarse al seno se deben administrar fórmulas enriquecidas con hierro. La leche materna tiene un contenido de hierro bajo, pero tiene una alta biodisponibilidad para absorberse, lo que cubre los requerimientos hasta los 4 a 5 meses, a partir de esta fecha es necesario la administración de suplemento de hierro. La leche de vaca completa contiene poca cantidad de hierro y su biodisponibilidad es baja, así mismo, la ingestión de leche de vaca completa induce pérdidas de sangre por vía gastrointestinal en lactantes menores (7), motivo por el cual no se recomienda su uso sino a partir del año de edad. A pesar de las recomendaciones antes mencionadas vemos que un porcentaje importante de pacientes (76%), recibieron leche de vaca completa. De estos pacientes que recibieron leche de vaca completa 57.8% presentaron anemia (tabla N°3), a diferencia de los que no recibieron LCV, de los cuales ninguno presentó anemia. Observamos que 23 de los pacientes que no recibieron complemento de hierro, presentaron anemia el 90.8% a diferencia de los pacientes que recibieron complemento de hierro, donde la anemia estuvo presente sólo en 9.09%, siendo esta diferencia estadísticamente significativa. Analizando la tabla N° 5, vemos que cuando se asoció la administración de hierro a la leche de vaca completa, el porcentaje de pacientes con anemia disminuyó. Aunque la anemia hipocrómica microcítica puede tener diferentes etiologías, como las infecciones, procesos inflamatorios crónicos y afecciones hematológicas hereditarias y requerir estudios más especializados para su diagnóstico, la historia clínica, la hematología con índices hematimétricos y contaje de reticulocitos constituyen un buen método de selección de lactantes con anemia y deficiencia de hierro. En este trabajo vemos como la anemia microcítica fue un hallazgo frecuente en nuestros lactantes y estuvo relacionada fundamentalmente a 2 eventos: la administración de leche de vaca completa y la falta de administración de complemento de hierro. Cuando se les administró hierro, a los pacientes que fueron alimentados con leche de vaca completa, el porcentaje de pacientes con anemia disminuyó. Aunque no fue el propósito de nuestro trabajo, en la gran mayoría de los casos, la ingestión de leche de vaca completa es debida a razones económicas o por razones de índole cultural. VI.- CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES. a anemia fue un evento frecuente en los lactantes y estuvo relacionada con la administración de leche completa de vaca y con la falta de administración de complemento de hierro, por lo que recomendamos:
Bibliografía.
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