Frecuencia: 20 a 30% en la población pediátrica, con tendencia
a bajar por el amplio uso de antihelmínticos.
Agente etiológico: Ascarís lumbricoides.
Ciclo de vida: de los huevos infectantes ingeridos que llegan
al intestino delgado salen larvas que penetran a la circulación,
pasan por los pulmones donde rompen e inflaman los alvéolos
(síndrome de Lóefflersi la migración es masiva) y regresan al
intestino donde adquieren formas adultas capaces de copular y cada
hembra puede producir hasta 200.000 huevos diarios que se expulsan
por las heces donde el hallazgo de unos 2.000 huevos por gramo (hpg)
significa la presencia de un parásito adulto. Tradicionalmente se
cataloga la para-sitosis como leve si hay menos de 10.000 hpg,
mediana entre 10.000 a 20.000 e intensa por encima de esa cifra.
Clínica: el uso tradicional y rutinario de "purgantes", con o
sin formula médica, permite que en la gran mayoría de los casos la
parasitosis sea leve o moderada, sin síntomas específicos o sólo
con algunas molestias gastrointestinales.
Es un
error frecuente considerar a los áscaris como causantes de
enfermedad diarreica, ano-rexia, trastornos del sueño, entre
otros.
Los
áscaris pueden migrar por los diferentes orificios del tubo
digestivo en caso de enfermedades febriles, cuando un parásito
macho se halla solo o pueden hacerlo a través de ondas o colos-tomías.
En
situaciones de intenso fecalismo y en niños muy desnutridos, la
presencia de numerosos áscaris propician la formación de una
"pelota" o "paquete" que causa seudoobstrucción intestinal, con
distensión y dolor abdominal tipo cólico, vómito severo que a
veces contiene parásitos adultos, paro parcial de fecales y
palpación de masa abdominal blanda, móvil y deformable.
La
migración larvaria por las vías respiratorias (síndrome de
Lóeffler) origina cuadros catarrales leves o moderados con
febrícula, tos, roncus y rara vez cuadros bronconeumónicos. Una
eosino-filia marcada rubrica la etiología parasitaria.
Diagnóstico: presencia de huevos en las heces o expulsión de
parásitos adultos.
Tratamiento: son de elección el pamoato de pirantel (10 mg/kg/dosis
única) en suspensión de 250 mg/5 mi y el mebendazol (100 mg dos
veces al día por tres días) en suspensión de 100 mg/5 mi. Repetir
igual dosis en cuatro semanas.
Otros
derivados benzimidazólicos (albendazol, flubendazol, etc.) son
también muy efectivos pero su costo es más elevado.
En la
seudoobstrucción se utiliza exclusivamente la piperazina por sonda
nasogástrica (30 a 40 mg/kg cada dos horas por tres veces,
cerrando la sonda una hora en cada ocasión). Al mejorar el cuadro,
se continúa por vía oral 50 a 100 mg/kg/ día, en tres dosis por
cinco a siete días. La piperazina se presenta en suspensiones al
10% y 20%.
La
piperazina, por producir una parálisis flácida, igualmente estaría
muy indicada en ascaridiasis intensas donde el uso de otros
antihelmínticos pudieran dar lugar ocasionalmente a peligrosas
migraciones a través del tubo digestivo.