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El 87% de
los argentinos menores de 12 años (unos 7 millones de
chicos) tiene caries, según los estudios epidemiológicos
realizados por la Federación Odontológica de la República
Argentina (FORA). Basándose en estos datos, la
Organización Mundial de la Salud (OMS) coloca a la salud
dental del país en estado de "riesgo medio",
ya que los chicos tienen un promedio de tres piezas y
media cariadas, arregladas o perdidas. En el resto de América
latina esta cifra trepa hasta siete, generando así una
clasificación de "riesgo severo".
Hasta hace poco se consideraba que la caries, una
enfermedad bacteriana que daña los tejidos duros del
diente, no era contagiosa. Pero estudios realizados en la
Escuela de Investigaciones Escandinava demuestran que es
posible el contagio entre los miembros de una familia, a
través del uso de los mismos utensilios o al compartir
el cepillo de dientes.
Un equipo de científicos liderado por el sueco Douglas
Bratthall, de la Facultad de Odontología de la
Universidad Lund, en Malmö, comprobó hace un año que
los niños infectados tenían los mismos gérmenes que
sus madres. Además, establecieron que el Streptococcus
mutans, el principal germen productor de la caries,
puede sobrevivir hasta 8 horas sobre la superficie de una
cuchara.
No compartir la cuchara
Cuando las mamás les dan de comer a sus bebés es muy
común que pasen el cubierto también por su boca. Si esa
mamá tiene dientes cariados, el intercambio de saliva
puede transferir cientos de colonias del agente
infeccioso. Lo mismo sucede cuando "lava" el
chupete con su propia boca o "prueba" la
mamadera.
Si al mismo tiempo la mamá le da al bebé alimentos que
contienen azúcares (hidratos de carbono), principal
alimento de esos gérmenes, se incrementa el riesgo de la
formación de caries.
La coordinadora del Departamento de Educación para la
Salud de FORA, Melania González y Rivas, asegura que los
resultados de estas investigaciones están poco
difundidos en nuestro país y opina que "la
información es la principal medida preventiva".
"El médico pediatra y el odontopediatra son los
especialistas que deben indicar a las embarazadas y
madres qué hacer para mantener la higiene bucal de sus
hijos menores de tres años", concluye.
Cómo cuidar los dientes de los chicos
A partir de los 5 o 7 meses de vida empiezan a aparecer
las primeras piezas dentales del bebé, que gradualmente
se irán sustituyendo por los dientes permanentes. "Existen
diferentes tipos de tratamientos para controlar la
formación de caries en los pequeños, siempre a partir
de acciones y conductas que deben adoptar los padres",
dice el doctor Enrique Cister, vicepresidente de la región
Cono Sur de la Federación Odontológica Latinoamericana.
Las medidas de prevención incluyen:
- Higienizar
los dientes del bebé con una gasa envuelta en el
dedo o con cepillos con forma de dedal que tienen
cerdas suaves especiales
- Consultar
con el odontopediatra la incorporación de flúor
-elemento que fortifica el esmalte de los dientes-
en la dieta del bebé, teniendo en cuenta la
cantidad que ya contiene el agua que toma
- Controlar
la cantidad de alimentos azucarados que consume
el lactante. Y después de cada ingesta, cepillar
- Realizar
visitas periódicas de control odontológico
durante el embarazo y a partir de los 18 meses de
vida del bebé
- Evitar
los biberones nocturnos de leche dulce y
reemplazarlos por mamaderas de agua, ya que el
factor determinante en la aparición de caries no
es tanto la cantidad de azúcar sino el consumo
prolongado de ella, por ejemplo durante toda la
noche
Hasta los 9 o 10 años los chicos no adquieren una técnica
de cepillado. "Por eso es fundamental que los padres
acompañen y guíen el cepillado de sus hijos",
aconseja González y Rivas.
"La única manera de mejorar estos índices -apunta
Cister- es que los padres y maestros transmitan a los
chicos las conductas de una correcta higiene bucal."
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