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CAUSAS
La discusión sobre el origen de este trastorno no se ha cerrado hasta la
fecha. Aportaremos diversas teorías y estudioso que avalan distintas
tesis. Adelantaré que mi punto de vista es que es una dificultad
funcional de alguna parte o partes del cerebro que interviene en el
proceso de aprendizaje y ejecución de la lecto-escritura, que va
generalmente acompañada de disfunciones colaterales (orientación
espacial y temporal, lateralidad, psicomotricidad gruesa y fina ,
esquema corporal) , que hay un componente hereditario en una gran
cantidad de casos, que se distribuye en un continuo con variación de
niveles de gravedad y de manifestaciones y cuya gravedad final depende
de la situación personal de partida y la interactuación con el entorno
familiar, escolar y psicopedagógico.
Las hipótesis explicativas se agrupan principalmente en dos grandes
áreas o tipos de problemas: de tipo neurológico y de tipo cognitivo. El
nivel neurológico de explicación se refiere a la manera en que el
cerebro procesa la información y cómo se diferencian los disléxicos en
este campo. La organización neuropsicológica es la base en la que se
asienta el funcionamiento cognitivo, que es el aspecto al que se le
presta más atención por ser directamente observable en pruebas de
lectura y en trabajos de observación en laboratorios.
Otro modo de clasificar las explicaciones de la alteración disléxica es
entendiéndola como una deficiencia neurológica, una alteración de la
memoria a corto plazo o de codificación o como un problema lingüístico
de algún tipo. L a dificultad y la posible clave para llegar a alguna
conclusión sobre la etiología de la dislexia sería ver cómo
interaccionan estas áreas débiles o lábiles con el problema de lecto-escritura,
que es lo que aparece al exterior.
Mi punto de vista es que la dislexia, como otras alteraciones de
etiología no clara, puede ser el producto final de diversas alteraciones
que afectan, como he dicho al principio, al funcionamiento correcto del
complejo sistema que hace posible en el hombre el aprendizaje de la
lecto-escritura. Así, distintas dificultades y problemas , de orígenes
distintos, afectarían tramos de los circuitos cerebrales implicados en
estos aprendizajes de distintas maneras.
En general se admite que el hemisferio cerebral izquierdo tiene una
implicación directa en el aprendizaje de estas habilidades. Así una
inmadurez de desarrollo produciría estos problemas. Esto avalaría las
tesis de la dislexia como inmadurez, pero los estudios con el WISC
diferencian retrasos mauritanos y déficits en determinadas áreas, que
pueden aparecer como inmadurez debido a un buen entrenamiento paliativo.
La existencia de dislexia adquirida en adultos que sabían leer y que han
sufrido determinadas lesiones neurológicas ha disparado estudios y
paralelismo, pero los autores no se ponen de acuerdo.
Yo destacaría que se aprecian tres tipos de dislexia adquirida que
resaltan aspectos presentes en las variaciones de la dislexia infantil:
1) dislexia profunda o fonémica. En ella se aprecian errores de tipo
semántico, dificultad para comprender el significado de las palabras,
con adición de prefijos y sufijos, , mayor facilidad para las palabras
de contenido que para las de función. 2)Dislexia fonológica, sobre la
que hay pocos trabajos, que comenten menos errores que los profundos. 3)
Dislexia superficial, en la que se depende de la ruta fonológica para
leer, tienen dificultades dependiendo de la longitud y complicación de
las palabras, como les pasa a tantos niños disléxicos.
Este enfoque sirve sobre todo para ver todas las implicaciones y vías
que se usan en el proceso de lecto-escritura, como la vía auditiva y la
vía visual, que dan diversos problemas que en los niños se estructuran
de modo distinto que en los adultos, y en cada grupo de edad de niños
también varían los síntomas como hemos visto, por el uso de diversas
vías de acceso a la tarea lecto-escritora.
Ha habido mucha confusión entre la disfunción cerebral mínima y la
dislexia evolutiva . Se ha querido asociar la dislexia a problemas de
lateralidad, orientación espacial, dificultad de control y conciencia
dactilar,... De esta similitud de síntomas se han deducido formas de
tratamiento de la dislexia basadas en el trabajo exclusivo en estas
áreas psicomotrices, como algo previo e imprescindible para el
aprendizaje de la lecto-escritura. Sin embargo es claro que hay muchos
niños que tienen problemas de tipo psicomotriz y que no presentan
dislexia. Igualmente, aunque la mayoría de los disléxicos presentan
algunos de estos problemas, no todos los presentan ni los presentan
todos ni en igual medida. Considero que el trabajo psico-grafomotriz es
interesante en los niños que presentan estas disfunciones asociadas a la
dislexia, pero que lo fundamental es incidir en los problemas de
lenguaje y en las deficiencias lecto-escritoras del niño y de tipo
motivacional que se van asociando.
Algunos autores han querido ver una relación entre problemas perinatales
y dislexia. Sin embargo los estudios han demostrado que la tardanza en
la aparición del habla y de la marcha eran mejores predictores de los
problemas verbales y de dislexia que las dificultades de nacimiento.
Esto no quiere decir que algunos problemas perinatales no incidan en la
aparición de la dislexia en algunos casos concretos, de acuerdo con lo
expuesto más arriba de la posible multiplicidad de orígenes coincidentes
en el resultado final de los problemas de aprendizaje de lecto-escritura.
Se han producido diversos estudiosa sobre variaciones del
electroencefalograma (E.E.G.) , si bien no parecen metodológicamente muy
correctos y no se sabe si hay en realidad una base neurológica
diferenciadora delos disléxicos. Dispongo de la referencia de un
reciente estudio (1996) del instituto neurológico de Montevideo, en el
que se afirma que los disléxicos presentan alteraciones concretas del
ritmo alfa, con áreas de baja reactividad .
Así, según este estudio habría una correlación entre cada subtipo de
dislexia que considera y la topografía de la actividad cortical
encontrada: La que denomina dislexia viso-espacial, presenta áreas de
las descritas en el hemisferio derecha, mientras que la dislexia de tipo
analítico, secuencial y fonológico presenta la alteración en el
hemisferio izquierdo.
La última afirmación del párrafo anterior se corresponde con los
estudios sobre dominancia cerebral y lateralidad. Los estudios coinciden
en señalar que el hemisferio izquierdo está especializado en el
procesamiento lingüístico, así como en el procesamiento analítico,
lógico y secuencial o serial de la información. El hemisferio derecho
está mas relacionado con actividades de tipo espacial, como la
percepción de la profundidad y de la forma .
Sobre esta especialización se han basado varias teorías explicativas de
la dislexia:
1.- La falta de dominancia cerebral haría que no hubiera especialización
en el lenguaje y de ahí surgirían los problemas.
2.- El retraso madurativo en la especialización, produciría los
problemas.
3.- Un déficit o disfunción en el hemisferio izquierdo explicaría la
problemática disléxica
4.- La presencia de interferencias en el funcionamiento de ambos
hemisferios sería la responsable de los problemas.
5.- La disociación, la falta de integración debida a un procesamiento
diferente del material auditivo y el material visual en los diferentes
hemisferios.
Del estudio comparativo de las pruebas y experimentos que avalan las
diversas explicaciones Thomson deduce que lo que más apoyo empírico
parece tener es que hay un inicial retraso madurativo lleva a un mal
aprendizaje inicial por una mala estrategia y que luego se asienta una
disfuncionalidad. Esta disfuncionalidad no afectaría a todo el
hemisferio, sino a las tareas referidas a al conexión específica entre
sonido y símbolo escrito. La tasa de procesamiento de estas tareas puede
ser más baja en los disléxicos.
El tema de la lateralidad se suele asociar a la dislexia. Las
dificultades de lateralización pueden hacer difícil aprender bien la
lectura por las letras que se diferencian por su orientación lateral. De
los estudios realizados parece que alguna forma de lateralidad mixta o
cruzada parece asociada a la dislexia, especialmente en poblaciones
clínicas, pero aún no están claros los mecanismos que operan. Lo más
probable parece ser que la lateralidad cruzada genere en algunos casos
confusión direccional, dificultades de barrido visual y puede afectar a
la integración hemisférica.
Sin embargo no está comprobado que el entrenamiento en dominancia juegue
un papel importante en el desarrollo del funcionamiento cognitivo.
Parece mejor adaptar el método de aprendizaje a las posibilidades del
niño que cambiar al niño para que aprenda de una determinada manera.
Las hipótesis de tipo cognitivo se ocupan de procesos que implican
representaciones internas , a nivel del pensamiento, la memoria, la
percepción y el lenguaje y cada uno de sus subcomponentes. La psicología
cognitiva se basa básicamente en el enfoque del procesamiento de la
información: se percibe estimulación del medio, se codifica de diversas
maneras usando sistemas cognitivos como la memoria, análisis de rasgos,
recuperación , extracción de la información léxica, etc.
La lectura no es un proceso único : palabras aisladas, en voz alta,
lectura silenciosa, letras individuales... De otro lado en la lectura se
han de tener en cuenta rasgos visuales, rasgos fonológicos, rasgos
semánticos y rasgos articulatorios.
Para explicar la forma en que interaccionan y se integran todos estos
factores en la lectura se han propuesto diversos esquemas explicativos y
se ha centrado la atención en déficits en diversas áreas que inciden en
la lecto-escritura.
Se han estudiado las deficiencias perceptivas que se dan en la dislexia
en los niveles de edad de los 5 a los 8 años. De todos modos las
conclusiones de los estudios son que el problema no es la dificultad de
percepción, sino la de relacionar lo percibido con lo que hay que
nombrar, sean letras, números, palabras o los lados derecho e izquierdo,
que distingue pero no relaciona con el nombre.
En otros estudios se ha visto la posibilidad de que los disléxicos
tengan una persistencia visual mayor que los no disléxicos, con lo que
se produciría interferencia entre unos estímulos y los siguientes, lo
que a su vez daría lugar a movimientos erráticos en los ojos.
En los estudios sobre la discriminación auditiva se ha visto que una
pérdida auditiva en las frecuencias altas o bajas puede dar errores en
unos tipos u otros de letras. Sin embargo los últimos estudios inciden
en que el problema no es la percepción o discriminación auditiva, sino
en etiquetar el sonido como igual o diferente.
Otros trabajos se han centrado en el estudio de la integración de los
datos auditivos y visuales, pero una vez más se va hacia la creencia de
que la dificultad se encuentra en la mediación verbal que se da en estas
integraciones.
Los movimientos oculares o sacádicos que se producen en la lectura, se
ha estudiado en muchas ocasiones que son anómalos en los disléxicos. Sin
embargo esto no parece que sea la causa de los problemas observados,
sino más bien la consecuencia del mal aprendizaje y las dificultades que
el niño tiene.
Las dificultades en las seriaciones y las secuenciaciones sí parecen ser
bastante características de los disléxicos, si bien aun se discute la
implicación y el significado real de los descubrimientos experimentales
realizados.
Se ha trabajado en múltiples investigaciones sobre la memoria a corto
plazo y su influencia en la lecto-escritura. No se aprecian dificultades
en la memoria a largo plazo, ya que son capaces de aprender y recordar
lo aprendido. Lo que se ha detectado es una cierta debilidad de la
memoria corto plazo, particularmente la memoria serial y secuencial y la
codificación auditivo-verbal, por lo que usan más los códigos de acceso
visual.
En los estudios sobre las dificultades específicamente verbales se ve
que el problema no es conceptual, como hemos dicho en otro momento, ya
que los niños tienen una buena inteligencia, sino que el problema
aparece al abstraer y generalizar la información verbal en tareas tales
como la transferencia de información y es un sutil déficit del lenguaje
que dificulta la integración de visual a verbal.
Los estudios basados en los aspectos fonológicos parecen avalar que los
disléxicos son sutilmente disfásicos. Y nuevamente se afirma que las
dificultades se relacionan con la traducción de la información visual a
verbal en la memoria a corto plazo.
Los factores sintácticos, semánticos y léxicos, funciones lingüísticas
de orden superior, al ser analizados en los disléxicos nos proporcionan
datos que nos indican que esos niños son inferiores en el uso de la
morfología estructural y que hacen poco uso de los rasgos
suprasegmentarios, como el tono, el acento,... pasando por alto
importantes señales lingüísticas que a los demás nos ayudan a la
comprensión del texto. Parece haber pruebas de la existencia de ciertas
dificultades en el procesamiento sintáctico y semántico en los niños
disléxicos, pero estas no parecen demasiado graves.
De todo lo anterior , lo que se deduce de cara al diagnóstico y
tratamiento, es la importancia de las dificultades de procesamiento
verbal. Son dificultades relacionadas con la traducción de la entrada
visual a códigos verbales o de base auditiva. Hay pues sólidas pruebas
de algún tipo de dificultad de codificación fonológica/fonética /verbal
en los niños disléxicos.
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