Alrededor
de 8 a 48 horas después de iniciado el cuadro de
amigdalofaringitis estreptocóccica frecuentemente acompañado de
cefalea, vómito y dolor abdominal, aparece un exantema
característico con eritema, micropápulas y microvesículas, que al
tacto dan la sensación de oapel de lija. Este se inicia en la
porción superior oel tórax, luego se extiende a la inferior de la
espalda, extremidades superiores, abdomen y extremidades
inferiores. Es raro observar exantema en la cara, más bien hay
congestión con marcada palidez circumoral. El exantema tarda en
extenderse entre 2 horas a varios días, puede ser variable en su
presentación y comprometer sólo una parte el cuerpo. En los
pliegues de las superficies de flexión, especialmente la fosa
anticubital, axilar o inguinal aparecen petequias muy pequeñas,
constituyendo líneas transversas denominarías el signo de Pastia.
Antes del brote se puede observar un exantema petequial en el velo
del paladar y pilares anteriores. En casos graves el exudado
amigdalino puede ser tan denso que simula una membrana diftérica.
Al comienzo de la enfermedad la lengua es blanca, cuando aparece
el exantema las papilas inflamadas sobresalen dando el aspecto de
lengua en fresa blanca. Pasado el exantema la lengua comienza a
denudarse de la punta hacia atrás en el lapso de una semana. Al
cabo de este tiempo está roja, brillante, en ocasiones seca y
agrietada. Esta es la lengua en fresa roja. La descamación puede
comenzar desde el quinto día de la enfermedad, hasta la tercera o
cuarta semana o no observarse. Característicamente comienza en la
nuca, porción superior del tórax, espalda y en forma típica en la
punta
de los dedos, incluso con desprendimiento de un molde de las manos
o los pies.
La
escarlatina puede ser leve, moderada o grave. Las formas graves
pueden ser sépticas o tóxicas. En la escarlatina quirúrgica el
foco de la infección estreptocóccica no es la garganta sino en una
herida infectada.