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Bacteriología
Los
estreptococos son bacterias Gram positivas
que
tienen como característica un patrón en cadenas.
Billroth en 1874 y Pasteur
en 1879 los
describieron
morfológicamente a partir de muestras de parientes y Fehleisen
en 1882 los aisló en cultivo
puro.
La primera clasificación se basó en las diferentes
reacciones hemolíticas observadas en agar sangre. Se denomina
hemolisis beta cuando la
hay
completa alrededor de las colonias, tornándose transparente
el agar. Cuando es parcial se produce un color verde y se
denomina alfa. Cuando no se produce hemolisis se denomina
gamma. Lancefield en 1928 clasificó los estreptococos beta
hemolíticos serológicamente en diferentes gnjpos, de acuerdo
al tipo de carbohidrato presente
en la pared de la bacteria. Hasta el momento se rían descrito
20 grupos, conocidos con las letras A, B, C, D, E, F, G, H, K,
L, M, N, O, P, U, V, etc.
El estreptococo del grupo A se ha subdividido en los serotipos
M, dependiendo de distintas proteínas antigénicas M que se
encuentran en la pared de la bacteria. Se conocen cerca de 81
tipos de estreptococo del grupo A según el serotipo M.
Mediante la proteína T, también se han podido
clasificar
los estreptococos del grupo A en varios serotipos. Aquellos
que no se pueden clasificar por el antígeno M, pueden serlo
por el antígeno T o
R.
Las funciones de los componentes capsulares y de la pared del
estreptococo del grupo A son: el ácido hialurónico de la
cápsula es antifagocítico y
responsable de la apariencia mucosa de las colonias. La
proteína M que se extiende en forma de fimbrias hacia la
cápsula, sirve como base para la serotipificación, es
antifagocítica, responsable de la inmunidad específica y le
confiere la características mate a las colonias. El
carbohidrato del grupo A es el componente antigénico para la
clasificación de Lancefield; reacciona en forma cruzada con
la glucoproteína de las válvulas cardíacas e induce
anticuerpos persistentemente elevados en pacientes con
cardiopatía reumática. El peptidoglicán es un mucopéptido
ligado al carbohidrato A, responsable de la forma de la
bacteria y de la rigidez de su pared, sitio de la síntesis de
ésta y por lo tanto del lugar donde actúa la penicilina; es
citotóxico para las células de mamíferos tanto in vivo e in
vitro.
Las funciones de los productos extracelulares son: la toxina
eritrogénica (pirogénica) A produce el exantema de la
escarlatina y el síndrome de shock tóxico estreptocóccico. La
estreptolisina O causa hemolisis beta asociada con colonias
situadas debajo de la superficie; los títulos de anticuerpos
AELO ayudan en el diagnóstico retrospectivo. La estreptolisina
S causa hemolisis beta alrededor de las colonias
superficiales, también daña otras células, inclusive las
miocárdicas y no es antigénica. La hialuronidasa facilita la
diseminación del estreptococo; los anticuerpos
antihialuronidasa son de ayuda en el diagnóstico de
infecciones cutáneas por esta bacteria. La estreptoquinasa
tiene actividad fibrinolítica y es la explicación de la
naturaleza serosanguinolenta de
los exudados asociados a las infecciones estreptocóccicas. La
desoxirribonucleasa solubiliza el ADN en los exudados; los
títulos de antidesoxirribo-nucleasaayudan en el diagnóstico.
La nucleotidasa produce anticuerpos útiles en el diagnóstico
de la corea.
En términos generales las enfermedades producidas por los
distintos estreptococos son: el beta hemolítico del grupo A
llamado también Streptococcus pyogenes, es el responsable de
faringoamigdalitis, escarlatina, piodermitis, septicemias,
endocarditis y síndrome del shock tóxico. Los estreptococos
beta hemolíticos de los grupos C y G (S. equiy S. caríis)
producen endocarditis. El beta hemolítico del grupo B (S.
agalactias) produce sepsis y meningitis neonatal. El gamma
hemolítico del grupo D (S. faecalis), endocarditis, sepsis,
meningitis, infección urinaria. Igualmente, el alfa
hemolítico (S. virídans) de los grupos K y H (S. salivarías,
S. sanguis y S. mitis) produce endocarditis. El S. mutans,
caries dental. El peptoestreptococo, un estreptococo
anaerobio, abscesos cerebrales, pulmonares e infecciones
ginecológicas.
Epidemiología
La importancia de las infecciones respiratorias por
estreptococo radica en su morbilidad aguda con complicaciones
tanto supurativas como no supurativas. El habitat natural para
la mayor parte de los estreptococos del grupo A es el tejido
linfoide de la orofaringe y el tracto respiratorio,
constituyéndose en la puerta de entrada para la infección. La
transmisión ocurre en la escuela o en la casa a través de las
gotas de saliva y secreción nasal de portadores sintomáticos o
asintomáticos. Se requiere un contacto intenso, por lo cual el
hacinamiento facilita la transmisión. El pico de infección en
los casos de amigdalitis ocurre cuando el niño comienza a
asistir a la escuela. Ocasionalmente la comida contaminada
puede ser la causa de una epidemia de faringitis. Es frecuente
la aparición de varios casos en la misma familia. El riesgo de
contagio en el niño es del 20 al 50% dependiendo de la
virulencia del germen y de las condiciones socioeconómicas
(hacinamiento). La diseminación puede ocurrir a través de
otros sitios como piel, uñas y región perineal. En la
epidemiología del impétigo el ambiente poco higiénico, el
hacinamiento, las picaduras y el trauma, juegan papel
importante. La epidemiología de la escarlatina se limita a
algunos estreptococos
lisogénicos que producen la toxina eritrogénica A, más
frecuente en escolares. Recientemente se ha observado un mayor
número de casos de síndrome de shock tóxico estreptocóccico
asociado a estatoxinacon altamorbi-mortalidad. En la erisipela
la fuente de infección es el tracto respiratorio del mismo
paciente o abrasiones en la piel; la mayor parte de los casos
ocurre en niños menores de 3 años. La fiebre reumática es
secundaria a infecciones respiratorias por estreptococo, pero
no a infección cutánea. La glomerulonefritis es secundaria a
infección por unos pocos serotipos, siendo el impétigo la
infección previa más frecuente. La tasa de nefritis después de
una infección con una cepa nefrogéníca es del 10 al 12%.
Formas clínicas
Complicaciones
Las complicaciones se dividen en supurativas y no supurativas.
Entre las supurativas más comunes se encuentran las que
ocurren como resultado de extensión de las amigdalofaringitis:
otitis, mastoi-ditis, sinusitis, absceso periamigdalino y
adenitis cervical. Las complicaciones secundarias a focos
metastásicos son: artritis, pericarditis, endocarditis,
meningitis, osteomielitis, abscesos, neumonías y empiema. El
líquido obtenido en los casos de pericarditis o empiemas es
inicialmente serohemático. Estas complicaciones son
actualmente menos frecuentes por el uso amplio de
antibióticos en las infecciones respiratorias superiores.
Las complicaciones no supurativas son la fiebre reumática y la
glomerulonefritis (ver capítulos correspondientes).
Prevención
La prevención de la fiebre reumática depende del diagnóstico
temprano de la amigdalofaringitis estreptocóccica, por lo que
está indicado tratar de establecer el diagnóstico ante la
sospecha clínica, y si no es posible determinar la etiología
por el laboratorio, dar tratamiento empírico al paciente. Para
la prevención de las recaídas de la fiebre reumática, la
penicilina benzatínica se emplea cada tres semanas (se ha
demostrado que es superior a cada 4 semanas) y diez veces más
efectiva que la penicilina o sulfas orales. No se recomienda
profilaxis en los casos de glomerulonefritis por lo
infrecuentes que son las recaídas o recurrencias. Los
pacientes con fiebre reumática y daño valvular cardíaco deben
recibir profilaxis para endocarditis bacteriana durante
procedimientos quirúrgicos de alto riesgo (por ejemplo,
procedimientos dentales).
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