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El Primer Año del Bebé: Mes 9 - 10

Los niños se desarrollan de diferentes maneras. No se preocupe si su niño es "más rápido" o "más lento" en su desarrollo. Lo importante es: Observar y notar el desarrollo de su hijo en cada aspecto. Entonces usted puede estimular todas las habilidades nuevas.

 

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Cómo cambia el bebé

Muchos bebés empiezan a gatear durante el noveno mes. Para el bebé es muy emocionante moverse alrededor sin ayuda de otros; pero, al mismo tiempo, le da miedo hacerlo.

Los primeros esfuerzos del bebé para gatear probablemente serán para alcanzar algo--un juguete favorito o para acercarse a usted. No se sorprenda si el bebé se cae unas pocas veces mientras empieza. Manténgalo en una cobija blanda o en una alfombra.

Cuando el bebé ya gatea, es señal que pronto se sostendrá de algo para pararse solo. ¡Vigílelo! El bebé puede pararse pero no sabe sentarse. Seguramente llorará una y otra vez para que la rescaten. Enséñele cómo bajarse sola usando sus rodillas o trasero. Sea paciente, la niña aprenderá pronto.

¿Tira su niño objetos desde su cuna o silla alta para que usted los recoja? Esto puede ser molestoso. Es una señal de que la memoria se le está desarrollando. Ahora la niña sabe que el juguete o la comida que tira terminará en el piso y le gusta verlos y oírlos caer.

No ate juguetes a la cuna o corral infantil. Si el bebé los tira se puede asfixiar con el cordón. Una señal que indica que la memoria del bebé se está desarrollando es el enojo que demuestra cuando alguien le quita un juguete.

Cómo aprender a hablar

Hablarle al bebé es esencial. Los estudios demuestran que cuando usted imita y responde a los sonidos de su bebé, le ayuda a entender el lenguaje.

Los padres que responden cuando el bebé "habla" le ayudan a prestar atención a sus propios sonidos. Esto hace que la acción de hablar sea más interesante e importante para su infante.

Aliéntelo a practicar el habla jugando con él. Cuando el bebé haga sonidos, repítaselos. Haga una pausa y déle al bebé oportunidad de responder.

Su imitación lo emociona y lo estimula a repetir los sonidos. ¡Siga escuchando! Tal vez escuche algunos tonos de voz y patrones de oraciones en el balbuceo de su niño.

El bebé quizás usa sonidos como "ba", para expresar muchas cosas diferentes. Estas "palabras" indican que ya pronto comenzará a hablar. Entre los 9 y 12 meses, el bebé ya dirá una o dos palabras verdaderas mezcladas en el balbuceo.

Recompense el buen comportamiento

La disciplina del bebé es fácil antes del primer cumpleaños. Se trata de enseñarle límites a través del cuidado y guía amorosa. La clave es la recompensa.

Muchos padres le prestan atención al comportamiento de sus hijos sólo cuando les molesta. De esta manera el niño aprende que recibirá atención solamente cuando hace algo malo.

Su atención es la mejor recompensa para su bebé. Tómelo en cuenta para estimular el buen comportamiento, ¡y no el malo!

Cuando el bebé juega bien con el gato o cuando hace sonidos o trata de hablar, recompénselo con una sonrisa o háblele.

Cuando él toca algo que usted no quiere que él coja, distráigalo con un juguete o señálele otra cosa.

Ignore el comportamiento que es molestoso pero no peligroso. Guarde los "no" para las situaciones donde la seguridad del bebé está en peligro.

Algunas veces al bebé no le gustan las decisiones que usted toma y se lo dejará saber. Otras veces sentirá la tentación de no resistir y dejar que el bebé haga lo que quiera.

No se olvide que los límites son necesarios para la seguridad y bienestar de su bebé. Usted puede establecer límites y al mismo tiempo darle libertad para explorar y crecer.

Su bebé quiere que usted sepa:

Cómo crezco:

* Gateo y me doy vuelta mientras agarro algo en una mano.

* También puedo subir gateando las escaleras.

* Puedo sentarme solo y me doy vuelta sin perder el equilibrio.

* Me puedo parar por un ratito mientras afirmas mi mano.

* Meto mis dedos en hoyos y otros lugares interesantes.

* Cojo cosas pequeñas con mi dedo índice y dedo pulgar y las cosas grandes con ambas manos.

* Me paro solo agarrándome de los muebles, pero a veces tengo problemas al bajarme.

Cómo hablo:

* Entiendo algunas palabras, mi nombre y oraciones simples.

* Repito uno o más sonidos una y otra vez.

* Escucho a la gente hablar y trato de imitar los sonidos.

* Empiezo a decir sonidos de dos sílabas como chu-chu, pa-pa y ma-ma.

Cómo respondo:

* Me gusta ver a la gente escribir en papel.

* Me gusta actuar para la gente. ¡Me encanta cuando aplauden!

* A veces quiero que me feliciten.

Cómo entiendo:

* Trato de entender las cosas yo mismo.

* Se que si miro las cosas al revés o cubro mis ojos se verán diferentes.

* Me molesto cuando me quitan mi juguete.

* Recuerdo un juego, una persona o un juguete desde ayer.

* Puedo saber el estado de ánimo de la gente al mirarlos.

Cómo me siento:

* Soy muy sensitivo. Si veo a otro bebé llorar, lloro también.

* A veces le tengo mucho miedo a cosas que no me molestaban antes, como tomar un baño. Me dan miedo las alturas.

* Soy muy decidido y a veces terco. ¡Es todo parte de mi crecimiento!

Cómo me puedes ayudar a aprender:

* Háblame pero también escúchame.

* Felicítame cuando hago algo nuevo. Necesito tu aliento.

* Dame bocaditos para practicar con mis manos cómo agarrar cosas pequeñas.

Cómo organizar su casa para seguridad del bebé cuando comience a pararse

Cuando el bebé pueda pararse, alcanzará más lejos y más alto. Puede tomar las cosas que antes estaban fuera de su alcance. Revise cada cuarto en su casa; observe los nuevos peligros:

1. Cuando el bebé usa los muebles para ayudarse a parar, puede voltear muchas cosas. Quite las mesas flojas que pueden voltearse. Fije los libreros a la pared si no están firmes.

2. Ponga el colchón del bebé al nivel más bajo posible. Quite los amortiguadores de golpes y los peluches grandes que el bebé puede usar para treparse y salirse de la cuna.

3. Tenga especial cuidado con los cordones eléctricos que estén colgando, los paños de mesa o las cortinas que el bebé puede jalar o enredarse.

4. Mantenga medicinas, limpiadores, pesticidas, alcohol y otros venenos guardados con llave fuera del alcance de la niña.

5. Voltee las asas de las ollas hacia la parte de atrás de la estufa.

6. Baje el calentador de agua a 120 grados F en caso de que el bebé abra el grifo mientras está en la bañera. Esto ahorra dinero, también. Nunca deje a su bebé solo cerca o dentro del agua, ni siquiera por un minuto.

7. No deje que su bebé se pare en el carro del supermercado. Lleve un cinturón de seguridad para mantenerlo sentado.

8. No deje que su bebé se pare en la silla alta.

No sólo reaccione--actúe

Las investigaciones indican que los bebés que siempre escuchan "No" y "No se hace", parecen ser menos inteligentes que otros bebés. Los bebés y los niños necesitan poder explorar y experimentar para aprender.

Si usted dice "No" todo el tiempo, quizás debería cambiar las cosas en el lugar donde el bebé pasa la mayor parte del tiempo.

Mueva ese jarrón de cristal a una tablilla más alta. Ponga cerraduras de seguridad en los gabinetes de la cocina y baño. Mueva el asador a un lugar donde el bebé no tenga acceso.

Esto le hará la vida más fácil, y no tendrá que desalentar la curiosidad del bebé tan a menudo.

A veces usted tiene que decir "No" al bebé. Esto está bien. Sólo que no lo haga en exceso. Además, ¡es más fácil reorganizar la sala que privar la curiosidad del niño!

Miedos e inseguridades

Cuando el bebé se pare solo, se dará cuenta de muchas cosas nuevas, y algunas de ellas pueden darle miedo.

Muchos niños de nueve meses se vuelven miedosos de las alturas y no seguirán bajándose de las sillas, aún cuando lo hacían antes.

Los ruidos fuertes, como la aspiradora o la licuadora, pueden asustar a su niño.

El bebé puede hasta rehusar bañarse en la tina grande. Trate de bañarse con el bebé, o déle un baño de esponja en la bañera.

No se ría de los miedos de su bebé; éstos son tan reales para él como son sus miedos para usted. Tranquilice al bebé, luego anímelo a explorar lo que le da miedo. Por ejemplo, déjelo tocar la aspiradora cuando está apagada.

El bebé dejará de tener miedo si sabe que usted lo comprende y ayuda.

Cómo ayudar a expandir la curiosidad

Los estudios indican que la curiosidad es importante para el éxito de los niños en la escuela.

Un niño interesado en el mundo que lo rodea y a quien se le ha dado libertad para explorar, tendrá curiosidad de observar y aprender.

Enseñar a los bebés de manera formal es probablemente una mala idea. Los niños pequeños aprenden mejor cuando ellos mismos dirigen su propio aprendizaje, no cuando usted trata de forzarles algo.

El primer año de su niño es muy importante para establecer la base de una vida llena de curiosidad. Usted puede ayudar hacer que el mundo de su bebé sea un sitio interesante, estimulante, y al mismo tiempo compartir la emoción de su bebé. He aquí unas ideas:

Vista

Rodee al bebé de nueve meses con ropa, juguetes y decorado de colores brillantes y emotivos.

Oído

Ponga música en la radio, discos, o grabaciones. Haga un móvil de campanas, o cuelgue campanas de viento. Háblele y cántele al bebé.

Tacto

Deje que su bebé toque diferentes texturas- suaves, duras, lisas y ásperas. Haga un juguete, una cobija o una bola con pedazos de tela, pana, terciopelo y seda. Acaricie a su bebé y deje que él le toque la piel, su pelo y ropa.

Gusto

Deje que su niño pruebe comidas nuevas y diferentes.

Olfato

Déle a su bebé oportunidades de oler cosas seguras, como el jabón, perfume, comidas, flores y tierra.

Sobre todo, trate de ver y oír las cosas desde el punto de vista de su bebé. Comparta la experiencia y el aprendizaje será divertido.

Los hermanos del bebé

Este período puede ser difícil para los hermanos y hermanas del bebé. Ahora que el bebé se mueve por todos lados, puede meterse en los juguetes y cosas favoritas de sus otros hijos.

Es común que los hermanos mayores tumben al bebé cuando corren cerca de él o que le quiten los juguetes a la fuerza.

El bebé necesita formar una relación con sus hermanos y hermanas. Siempre que no se hagan daño usted no debe interceder en cada "pelea". Pero no permita que se peguen y se hagan daño.

Los pleitos le enseñan a los niños a comprender el estado de ánimo del otro y, a veces, ayuda a aclarar las cosas. Los golpes duelen sin enseñar.

Enseñe a sus hijos a llevarse bien entre ellos. Déle a sus hijos mayores un lugar propio donde sus cosas puedan estar seguras lejos del bebé. Una gaveta alta que el bebé no pueda alcanzar es suficiente, si los niños mayores no tienen su propio cuarto. O déjelos jugar en la mesa de la cocina, lejos del bebé.

Señale a sus hijos mayores lo mucho que el bebé los admira; cómo el bebé los imita y quiere ser como ellos. Sugiera actividades que puedan hacer juntos con el pequeño -- rodar una bola o leerle un libro.

Dedique unos momentos a cada niño cada día. Sus hijos sentirán resentimiento hacia el bebé si siempre interrumpe cuando usted juega con ellos.

Finalmente, no tome siempre el lado del bebé cuando usted intervenga. Separe a los niños por unos pocos minutos sin tomar lados.

Juegos bruscos con el bebé

Los estudios indican que los hombres y las mujeres juegan de manera diferente con los bebés. Los hombres tienden a jugar más bruscamente.

¡Algunas mujeres dirían que los hombres son muy salvajes! Es más común que los hombres, y no las mujeres tiendan a voltear a los bebés, alzarlos alto en el aire, tirarlos para arriba y abajo, hacerles cosquillas y corretearlos.

A los bebés les gusta esto; las madres se preocupan a menudo. Ellas se sentirían mejor si supieran que la mayoría de los hombres son así, y que a la mayoría de los bebés, ¡no sólo les gusta este trato, sino que lo sobreviven muy bien!

Es divertido jugar brusco con el bebé y, la mayoría adoran el juego activo; pero, siempre que sea seguro -- algunos juegos son demasiado bruscos para jugar con el bebé:

No tire al bebé al aire. Es peligroso pues si usted se distrae se le podría caer. Si quiere elevarlo, álcelo sobre su cabeza sin soltarlo de sus manos. Nunca jale de los brazo al bebé, si quiere balancearlo en círculos, no lo tome por las manos pues le causa demasiada tensión en los codos y los hombros del bebé. Se le pueden dislocar las articulaciones; más bien, afírmelo por el pecho.

¡Nunca sacuda a un bebé! Le puede causar ceguera, daño al cerebro, o la muerte.

Algunas maneras divertidas y seguras de jugar con el bebé es perseguirlo mientras él gatea y darle vueltas en el piso.

El bebé aprende a comer solo

¿Puede el bebé sujetar sus alimentos mientras come? ¿Toma de una taza con un poco de ayuda? ¿Sostiene y lame la cuchara después de sumergirla en la comida? Estos son los primeros pasos para aprender a comer solo.

Si el bebé quiere tomar la cuchara, déle el gusto y a la hora de la comida use dos cucharas -- una para usted y otra para él. Mientras el bebé practica, usted le da de comer unos cuantos bocados.

Deje que su pequeño practique la nueva habilidad de coger cosas con su dedo pulgar y su dedo índice.

Bocaditos que el bebé puede comer solo:

* Pequeños trozos de queso suaves. Los trozos grandes pueden atragantarlo.

* Tostada suave, trozos de tortilla, arroz, mitades de rosca de pan.

* Galletas de harina de trigo entero.

* Franjas o rebanadas de vegetales cocidos (papas, zanahorias, guisantes, habichuelas verdes, calabacín, batata).

* Rebanadas o tajadas de fruta pelada (bananas, manzana, melocotón, pera, ciruela, aguacate, melón.)

* Trozos suaves, blandos y pequeños de carne o pollo cocido.

Felicite al bebé cuando coma solo, aún cuando deje todo desordenado. Si el desorden le molesta, despliegue papel periódico debajo de la silla alta para recoger la comida que cae.

Por ahora el bebé puede comer la mayoría de las cosas que come el resto de la familia -- pero separe la porción del bebé antes de añadirle sal y otras especies a la comida. No le de a su bebé alimentos en trozos redondos y resbalosos, como uvas o rodajas de salchichas, ni productos pequeños y duros, como nueces, semillas o rosetas de maíz, que puedan atorarlo.

Cinco claves para la buena disciplina

Evite situaciones donde el bebé pueda hacer algo que a usted no le guste. Mueva el pote de conservas a una tablilla más alta. Ponga un portalón en la escalera. Si el bebé hace algo malo, piense maneras en que usted podría evitar que ocurra de nuevo. ¡Cree un ambiente sin problemas!

Ignore el comportamiento que es molestoso pero no peligroso. Si el bebé saca todo del cajón de las medias, suspire hondo e ignórela. Si le presta mucha atención, se acostumbrará a hacer cosas como ésta para obtener su atención.

Distraiga o cambie al bebé del lugar donde están las cosas que usted no quiere que agarre. Por ejemplo, si el bebé tiene sus llaves y usted las necesita, no se las jale. Es más fácil interesarlo en otra actividad o juguete, entonces el bebé dejará las llaves. Recompense al bebé atendiéndolo con cariño cuando juega bien. No se convierta en un padre que sólo nota al niño cuando ha hecho algo malo. Aprecie los buenos ratos y sonríale y abrácelo. Su atención es la recompensa más importante para su bebé -- Estimule los comportamientos que usted aprueba.

Libertad dentro de los límites. Su bebé necesita libertad para explorar, pero también necesita límites. Usted necesita buen juicio para proveer ambos. Los bebés que se mantienen en corralitos infantiles o en la silla alta la mayor parte del día tienen muy poca libertad y están demasiado limitados. El bebé necesita la libertad del piso para explorar. ¡Esto no quiere decir las escaleras del sótano o el garaje! Demasiada libertad puede ser muy peligroso.


Créditos

Director del Proyecto: Profesor Dave Riley, Estudios del Niño y la Familia, Escuela de Recursos de la Familia y Ciencias del Consumidor, Universidad de Wisconsin, Madison y Extensión de UW, especialista en el desarrollo del niño.
Escritora: Dorian Schatell.
Editora: Paola Scommegna. Traducción al Español: Anita Rodríguez, Julia Salomon.

La primera edición fue escrita en 1982 por Linda Boelter y Joan LeFebvre de la Extensión-UW.

Panel Asesor

Lorraine Davis, Departamento de Instrucción Pública de Wis. Programa para Padres de Edad Escolar, Children's Trust Fund Board.
Dr. Stan Englander, pediatra

David A. Espinoza, Director, La Causa Day Care Center, Inc., Milwaukee.

Judith Myers-Wall, Extensión-Universidad de Purdue, especialista de desarrollo humano.
Profesora Susan Nitzke, Ciencias de Nutrición, UW-Madison y especialista nutricional, Extensión-UW.
Profesora Marguerite Stevenson, Estudios del Niño y la Familia,
UW-Madison.

Esta publicación pudo realizarse gracias a una donación de Children's Trust Fund (Fideicomiso de Fondos del Niño) de Wisconsin y Rosalie Manor. El Children's Trust Fund concede donaciones para programas de prevención de abuso de menores en comunidades a través de todo Wisconsin. Rosalie Manor es una agencia social que provee servicios a padres jóvenes.

Redactora: Olga Tedias-Montero

Diseñadora: Rebecca Lee
Susan Anderson