Introducción
Streptococcus pneumoníae
(neumococo) es un patógeno común en pediatría. El papel
protagonice de esta bacteria en las enfermedades invasivas de
la infancia aumenta cada vez más, en la medida que se extiende
la cobertura y el éxito de las vacunas conjugadas en prevenir
la enfermedad invasiva por Haemophilus influenzae tipo b. El
incremento en la resistencia de neumococo a la penicilina y a
las cefalosporinas de tercera generación, ha complicado el
tratamiento en las patologías causadas por él.
Historia
Esta bacteria fue descubierta en la saliva humana por Pasteur
y Sternberg en 1880.
A
fines del siglo XIX se había relacionado como agente
etiológico importante en neumonía, meningitis y otras
infecciones. Friedlander aportó, entre otros, los
conocimientos iniciales de su morfología y cápsula.
En 1910 se inició su serotipifícación (por la reacción de
quellung), lo que abrió las puertas a la inmunoterapia con
antisueros tipo específico. Luego de varios intentos, en 1945
se demostró protección inducida por la vacuna contra
neumococo. En 1967 se notificó el primer neumococo resistente
a la penicilina causante de enfermedad, desde entonces la
resistencia a varios antibióticos ha aumentado en forma
alarmante en el mundo.
Esta circunstancia ha promovido nuevas investigaciones para
la prevención de la enfermedad.
Aspectos microbiológicos
Es una bacteria anaerobia facultativa, Gram positiva y
encapsulada, que puede observarse en pares o cadenas cortas.
Crece en ambientes con 5-10% de CO2.
Produce hemolisis alfa (parcial) en los medios que contienen
sangre. Las colonias son solubles en sales biliares y
usualmente son optoquina sensibles (puede haber resistencia).
La reacción de quellung (evidencia edema capsular) con
antisueros puede identificar género, especie y serotipo.
Con base en el tipo de polisacárido de la cápsula, esta
especie puede ser dividida en más de 84 serogrupos o serotipos.
La nomenclatura más aceptada para éstos es la danesa.
Mecanismos de patogenicidad
Personas sanas pueden portar neumococos en el tracto
respiratorio superior. La transmisión puede ser de persona a
persona, por gotas. Esta bacteria produce proteasas de IgA,
permeasas y neuroa-minidasas, que le facilitan la colonización
de las mucosas. Las infecciones virales favorecen esta
colonización. Se extiende
localmente
o alcanza el torrente sanguíneo por mecanismos poco
entendidos. La mayoría de las infecciones se presentan luego
de la adquisición de nuevos serotipos. Una vez en la sangre,
la cápsula le confiere resistencia a la fagocitosis. Puede
alcanzar así, diferentes órganos, causando enfermedad invasiva.
Usualmente, la otitis y la sinusitis por neumococo no se
acompañan de bacteriemia.