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Enfermedad aguda, contagiosa, esencialmente mortal, que puede ser
adquirida por el hombre debido a su contacto accidental con los
animales infectados.
La enfermedad se conoce desde unos 2.200 años antes de Cristo; se
encuentran referencias de ella en documentos tan antiguos como el
Código de Eshunna, en Mesopotamia. Demócrito (400 años antes de
Cristo) y Aristóteles (322 años antes de la era cristiana)
hicieron descripciones detalladas de la rabia animal y de la
humana, en tanto que Celsus identificó la hidrofobia como el
síntoma característico de la enfermedad, hacia el año 100 de
nuestra era. Por su parte Giorlano Fracastoro hizo una brillante
descripción de la rabia humana en el siglo
XVI. En Europa y en América se describieron epidemias de rabia
animal y humana en los siglos XVIII y XIX.
Sin duda los mayores avances en el conocimiento de la rabia los
hizo Louis Pasteur, quien reconoció que el agente infeccioso de la
enfermedad no era cultivable por fuera del sistema nervioso de los
animales. Además logró pasar la infección de un animal a otro,
entre 1882 y 1884, y pudo "domesticar" el virus salvaje a tal
punto que logró desarrollar la primera vacuna antirrábica,
aplicada exitosamente en humanos a partir de 1886.
En 1903 Negri describió los hallazgos histológicos característicos
de la rabia, con énfasis especial en las inclusiones eosinófilas
intracitoplas-máticas que hoy llevan su nombre. En 1912 Babes
publicó el "Tratado sobre la Rabia", obra antológica, en cierta
medida todavía vigente, sobre los aspectos clinicopatológicos de
la enfermedad.
Las etapas más recientes de la rabia se relacionan con la
identificación y caracterización de los distintos componentes del
virión, la detección de los antígenos virales en las células
infectadas, por métodos fluorescentes o enzimáticos, adaptación
del virus salvaje a los cultivos celulares y producción de vacunas
en células diploides humanas.
Agente infeccioso
El virus de la rabia (VR) pertenece a la familia Rhabdoviridae y
dentro de ésta, al género Lyssavirus, el cual comprende agentes
que atacan a los vertebrados o a los insectos. Se distinguen
cuatro serotipos dentro de este género:
I. Comprende la cepa CVS (Virus Pasteur) y la mayoría de las cepas
salvajes y de laboratorio, identificadas en diferentes regiones
del mundo (ataca los mamíferos)
II. El prototipo es el virus Lagos, aislado de cerebros de
murciélagos frugívoros en esa región africana.
III. El virus característico es el Mokola, aislado en repetidas
ocasiones en órganos de musarañas, perros, gatos y humanos.
IV. Comprende varias cepas aisladas en insectos del género
Culicoides y en Mansonia unif ormis. La cepa prototipo es el virus
Duvenhage, aislado inicialmente en el hombre, en África del Sur y
luego en murciélagos capturados en esa misma región y en Europa
Central.
El otro género de la familia es el Vesiculovirus,el cual comprende
el virus de la estomatitis vesicular y otros agentes relacionados
con éste.
La superficie del virión presenta una serie de estrías transversales
o helicoidales y sobre ella se asienta la proteína M y una serie de
peplómeros o espículas llamados proteína G (importantes para la
gemación viral y para la génesis de anticuerpos, respectivamente).
La proteína G también tiene actividad hemaglutinante. La simetría de
la cápside es helicoidal. En el interior de la cápside se encuentra
un ácido ribonucleico (ARN) mono-catenario, de polaridad negativa,
no infeccioso por sí solo y por lo tanto asociado a una
transcriptasa, dependiente del ARN, indispensable para la
multiplicación viral.
Debido a la presencia de envoltura, el VR se inactiva rápidamente
con el calor, formol, fenol, bicloruro de mercurio, muchos
desinfectantes, luz solar y desecación. La adición de proteínas o de
glicerol permite conservarlo en suspensión entre -30°C y -60°C o
almacenarlo por largos períodos a 4°C.
La multiplicación viral sucede principalmente en el citoplasma de la
célula hospedera. Después de la adsorción, la penetración y la
decapsidación, la ARN polimerasa dependiente del ARN transcribe el
ARN mensajero. Otra enzima, la replicasa, construye una molécula
complementaria, la cual sirve de molde para la transcripción de
nuevas nucleoproteínas y de las otras proteínas virales. La
acumulación de nucleocápsides en el citoplasma celular es lo que se
conoce como cuerpos de Negri.
La multiplicación se completa en 19 a 20 horas. El virus sale de la
célula por gemación a través de la membrana citoplasmática, de la
cual adquiere la envoltura; sin embargo, ésta puede ser sintetizada
"de novo" bajo el comando viral.
Epidemiología
La rabia es el prototipo de las infecciones zoonóticas, cuyo ciclo
natural comprende los animales; la infección humana resulta de la
irrupción accidental del hombre en el ciclo de transmisión animal,
sin hacer parte del eje infeccioso central.
El VR es un microorganismo cosmopolita, aunque su prevalencia ha
disminuido sustancial-mente en muchas partes del mundo.
El conocimiento de la rabia animal es un factor crucial para la
comprensión y prevención de la enfermedad humana, puesto que las
epizootias y enzootias generalmente alcanzan la población
humana. La rabia animal es compleja y dinámica. El VR puede atacar
cualquier animal de sangre caliente, especialmente los de mediano
tamaño. Los animales carnívoros, incluyendo caninos, felinos, lobos,
zorros, coyotes y mangostas son los más frecuentemente atacados y
los mejores transmisores de la infección. Otros, como los
murciélagos vampiros y las comadrejas, también son buenos
transmisores. Los animales domésticos, como bovinos, caballos,
ovejas y cerdos también resultan infectados en forma natural.
Los roedores, los lagomorfos y aun las aves pueden infectarse, pero
no son buenos transmisores de la infección.
En los animales la rabia puede adoptar una forma furiosa,
consistente en cambios del comportamiento, agresividad, agitación,
mordedura de objetos inanimados (pasto, palos, piedras, etc.),
ataque a otros animales y personas, respuesta exagerada a estímulos,
irritabilidad, nerviosismo, emisión de sonidos extraños,
convulsiones y muerte.
Con menor frecuencia la enfermedad adopta una forma paralítica,
paresiante o "muda", caracterizada por debilidad o parálisis de la
parte posterior del cuerpo o debilidad generalizada, acompañada de
compromiso faríngeo y de la masticación, incapacidad para deglutir,
salivación profusa y muerte en unos cuantos días.
La transmisión de un animal a otro usualmente se efectúa por
mordedura, la cual inocula el virus presente en la saliva. Existe
transmisión intra-especie e interespecies. También puede darse la
transmisión aérea, conjuntival y en los humanos, por trasplantes de
órganos, especialmente de córneas. El impacto epidemiológico de
estos últimos mecanismos de transmisión es menor.
Luego de la incubación, silenciosa y variable, la enfermedad hace su
aparición en el animal infectado, el cual a su turno se vuelve
excretor del virus y vector potencial de la transmisión. Se produce
así una propagación en cadena.
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