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Principios Adicionales
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Los
profesionales que diagnostican el AD/HD utilizan los criterios de
diagnósticos establecidos por el American Psychiatric Association (1994)
en el Manual Diagnostico y Estadístico de los Trastornos Mentales; la
cuarta edición de este manual, conocida como el DSM-IV, fue lanzada en
mayo de 1994. Los criterios que aparecen en el DSM-IV (los cuales se
discuten más abajo) y las otras características de diagnósticos
mencionados en el cuadro que aparece abajo constituyen las señales del
AD/HD.
Definición del Desorden Deficitario de la atención/Hiperactividad*
En lugar de una lista de 14 posibles síntomas enumerados en la ultima
edición del DSM (el DSM-III-R), el DSM-IV categoriza los síntomas en
tres subtipos del desorden:
-- Tipo Combinado: síntomas múltiples de inatención,
impulsividad, e hiperactividad;
-- Tipo Predominantemente Desatento: síntomas múltiples de
inatención con pocos, o quizás ningún síntoma de
hiperactividad-impulsividad;
-- Tipo Predominantemente Hiperactivo-Impulsivo: síntomas
múltiples de hiperactividad-impulsividad con pocos, o quizás ningún
síntoma de inatención.
Otras características diagnosticas esenciales del AD/HD incluyen:
-- Los síntomas de falta de atención, hiperactividad, o impulsividad
deben persistir durante por lo menos seis meses y ser maladaptivos e
inconsistentes con el nivel de desarrollo;
-- Algunos de los síntomas que causan impedimentos deben estar presentes
antes de los 7 años de edad;
-- Se encuentra presente algún impedimento de los síntomas en uno o mas
ambientes (por ejemplo, en la escuela/trabajo, y en el hogar);
-- Hay evidencia de la presencia de impedimento clínicamente
significante en el funcionamiento social, académico, u ocupacional;
-- Los síntomas no ocurren exclusivamente durante el curso del trastorno
generalizado del desarrollo no especificado, esquizofrenia, u otro
desorden psicótico y no se puede explicar mejor mediante otro desorden
mental (por ejemplo, trastorno del estado de animo, trastorno de
ansiedad, trastorno disociativo, o trastorno de la personalidad).
* Extracto del American Psychiatric Association (1994), Manual
diagnostico y estadístico de los trastornos mentales (IV edición), pag.
83-85.
Tal como se puede ver, las características principalmente asociadas con
la discapacidad incluyen la falta de atención, hiperactividad, e
impulsividad. La discusión siguiente describe cada una de estas
características y enumera los síntomas, tal como aparece en el DSM-IV.
La Falta de atención
Generalmente se describe a un niño con AD/HD de ser corto de atención y
de distraerse fácilmente. En la realidad, la distracción y falta de
atención no son sinónimas. La distracción se refiere a una falta de
atención y lo fácilmente que algunos niños se distraen de cualquier
tarea. La atención, por otra parte, es un proceso que contiene
diferentes partes. Nos enfocamos (escogemos algo hacia lo cual podemos
dirigir nuestra atención), seleccionamos (escogemos algo que necesite
nuestra atención en aquel momento), y sostenemos (ponemos atención todo
el tiempo necesario). También resistimos (esquivamos aquellas cosas que
cambian nuestra atención de donde debería estar), y trasladamos
(desviamos nuestra atención hacia otra cosa cuando es necesario).
Cuando nos referimos a alguien como una persona que se distrae
fácilmente, queremos decir que una parte del proceso de la atención de
aquella persona ha sido desbaratada. Los niños con AD/HD pueden tener
dificultad para concentrarse en las tareas (especialmente aquellas que
son rutinarias o aburridas). Otros pueden tener dificultad para saber
donde comenzar una tarea, mientras que otros pueden perderse en tanto
tratan de seguir instrucciones. Un observador cuidadoso puede observar a
un niño y ver donde se interrumpe el proceso de la atención.
Los síntomas de la falta de atención, como aparecen en el DSM-IV,
incluyen:
(a) a menudo no pone atención a los detalles o comete errores
descuidados en el trabajo escolar, trabajo, u otras actividades;
(b) a menudo tiene dificultad en sostener la atención en las tareas o
actividades de juego;
(c) a menudo no aparenta escuchar cuando se le habla directamente;
(d) a menudo no sigue las instrucciones y no completa el trabajo
escolar, quehaceres, o deberes en el lugar de empleo (no se debe al
diagnostico de negativismo desafiante ni la inhabilidad para comprender
las instrucciones);
(e) a menudo tiene dificultad al organizar sus tareas y actividades;
(f) a menudo esquiva, le disgusta, o es reacio a participar en tareas
que requieren un esfuerzo mental sostenido (tales como el trabajo o
deberes escolares);
(g) a menudo pierde las cosas necesarias para las tareas o actividades
(por ejemplo, juguetes, tareas escolares, lápices, libros, o
herramientas);
(h) a menudo se distrae fácilmente por estímulos ajenos;
(i) a menudo se olvida fácilmente en las actividades diarias. (American
Psychiatric Association, 1994, pag. 83-84)
Hiperactividad
La señal más visible del AD/HD es la actividad excesiva. El infante/niño
pre-escolar hiperactivo se describe de “siempre esta en movimiento” o
“movido por motor eléctrico.” Con la edad, el nivel de actividad puede
disminuir. Al madurar como adolescente o adulto, la actividad excesiva
puede aparentar una conducta inquieta y nerviosa (American Psychiatric
Association, 1994).
Los síntomas de la hiperactividad, tal como aparecen en el DSM-IV, son
los siguientes:
(a) a menudo mueve las maños o los pies o esta inquieto en la silla;
(b) a menudo deja su asiento dentro del salón de clases o en otras
situaciones en las cuales se espera que se mantenga en su asiento;
(c) a menudo corre o se sube a los árboles u otros objetos excesivamente
en situaciones en las cuales es inadecuado (en los adolescentes o
adultos, esto puede limitarse a un sentimiento de intranquilidad
subjetiva);
(d) a menudo tiene dificultad en jugar o participar en actividades de
recreo tranquilamente;
(e) a menudo esta “en movimiento” o a menudo se comporta como si fuera
“movido por motor eléctrico;”
(f) a menudo habla excesivamente. (APA, 1994, pag. 84)
Impulsividad
Cuando consideramos la impulsividad, lo primero que nos viene a la mente
es la impulsividad cognitiva, es decir, el actuar sin pensar. En el niño
con AD/HD la impulsividad es un poco diferente. Estos niños actúan antes
de pensar, porque tienen dificultad en esperar o con el atraso de la
gratificación. La impulsividad conduce a estos niños a hablar fuera de
turno, a interrumpir a los demás, y a participar en lo que aparenta ser
una conducta arriesgada. El niño puede atravesar la calle sin mirar o
subirse a un árbol muy alto. Aunque tal conducta es arriesgada, en
realidad el niño no desea tomar riesgos sino que tiene dificultades en
controlar sus impulsos. A menudo el niño se sorprende al descubrir que
el o ella se encuentra en una situación peligrosa y no tiene la menor
idea de como salirse de esta.
Los síntomas de la impulsividad, tal como aparecen en el DSM-IV (pag.
84), son:
(g) a menudo deja escapar las respuestas antes de que las preguntas
hayan sido completadas;
(h) a menudo tiene dificultad en esperar su turno;
(i) a menudo interrumpe o se mete en los asuntos de otros (por ejemplo,
interrumpe las conversaciones o juegos de los demás).
Es importante notar que, en el DSM-IV, la hiperactividad e impulsividad
ya no son consideradas como características apartes. De acuerdo a
Barkley (1990), la hiperactividad-impulsividad es un padrón que se
origina en una dificultad general para inhibir la conducta.
Además de problemas con la falta de atención o hiperactividad-
impulsividad, el desorden a menudo es acompañado por otras
características asociadas. Dependiendo de la edad del niño y el nivel de
desarrollo, los padres y maestros pueden notar una baja tolerancia ante
las frustraciones, estallidos de indignación, una actitud autoritaria,
dificultad en seguir las reglas, desorganización, rechazo social, bajo
nivel de autoestima, pobre rendimiento académico, y auto-aplicación
inadecuada (APA, 994).
¿No es cierto que todos los niños exhiban estas señales de vez en
cuando?
Todos los niños son desatentos e impulsivos y exhiben altos niveles de
energía de vez en cuando. En el caso de AD/HD, esta conducta es evidente
casi todo el tiempo. Cuando el niño exhibe la conducta descrita mas
arriba, típica del AD/HD, aun si lo hace en forma consistente, no llegue
a la conclusión errónea de que el niño tiene este desorden. Hasta que no
se complete una evaluación apropiada, UD. solo puede suponer que el niño
puede tener AD/HD.
A la inversa, algunas personas que han leído los síntomas y al encontrar
una o dos excepciones, han descartado la posibilidad de la presencia de
este desorden. AD/HD es una discapacidad tal que, sin su propia
identificación y manejo, puede traer complicaciones de largo plazo.
Tanto los padres y maestros deben tener cuidado de no llegar a un
diagnostico sin ayuda apropiada.
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