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La meta principal de toda estrategia para el manejo de conducta es
de aumentar la conducta apropiada y disminuir la conducta
inadecuada. La mejor manera de influenciar cualquier conducta es de
ponerle atención. La mejor manera de aumentar la conducta deseable
es de sorprender al niño comportándose bien.
La conducta se define como una o mas acciones especificas. Para el
manejo de conducta, muchos se concentran en las acciones pero en la
realidad el manejo de la conducta es un campo mucho mas amplio, el
cual toma en cuenta que antes de que ocurra una o mas acciones
especificas existe algo que establece la base para el acto (llamado
un antecedente) y algo que sigue, lo cual anima o desanima la
repetición del acto (llamado una consecuencia). El manejo de la
conducta involucra cambiar los antecedentes y consecuencias para que
la conducta del niño cambie.
Ya sea en el hogar o escuela, los niños con AD/HD responden mejor en
un ambiente estructurado y predecible. En el, las reglas y
expectaciones son claras y consistentes, y las consecuencias se
establecen antes de tiempo y se cumplen inmediatamente. Las demandas
son limitadas y las recompensas numerosas. Los elogios son
frecuentes y los resultados negativos mínimos.
Los padres y maestros pueden cambiar los antecedentes y cultivar un
ambiente que anima al niño a comportarse en forma apropiada a través
del establecimiento de cierta estructura y rutinas, la preparación
del niño para cambios de rutina, la disponibilidad de oportunidades
para que el niño tenga éxito, el establecimiento de consecuencias
antes de tiempo, y la anticipación de ciertas dificultades que
pueden surgir. Cuando los adultos en la vida del niño cumplen con lo
que han dicho que van a hacer, y lo hacen en forma consistente para
que el niño comprenda que su palabra es de fiar, entonces le están
proporcionando las consecuencias para animar al niño a seguir
comportándose de forma apropiada, además de desanimar la conducta
indeseable.
El manejo de la conducta es una destreza que requiere práctica - y
paciencia. Para cambiar la conducta se requiere tiempo.
Los profesionales entrenados en el campo del manejo de la conducta a
menudo utilizan cuadros para la modificación de la conducta. Los
cuadros están diseñados para proporcionar al niño con una clara
imagen de la conducta esperada. De esta manera, el niño tiene la
oportunidad de decidir si va a cumplir con aquellas expectaciones o
no. A través de las consecuencias proporcionadas por los padres o
maestros, el niño percibe si su conducta es apropiada o no. Los
cuadros proporcionan una alta motivación y le permiten al niño
desarrollar un sentido interno de auto-control - específicamente,
que el o ella puede comportarse de una manera apropiada.
Hay dos tipos de programas basados en los cuadros. (1) Economía con
Fichas: En este sistema el niño gana fichas (dibujitos o estrellitas
engomados) a través de la conducta apropiada. Las fichas pueden ser
cambiadas por diferentes premios. (2) Costo de Respuesta: En este
programa de cuadros el niño recibe fichas gratuitas. Estas se le van
quitando a medida que el niño se comporta de manera inapropiada (por
ejemplo, se sale del asiento, se distrae durante las tareas, etc.)
Los programas más efectivos utilizan ambos sistemas de cuadros y
funcionan en base a dar y quitar. En este sistema de combinación, el
niño recibe una ficha al comportarse apropiadamente y pierde una
ficha al comportarse mal.
Para crear e implementar un cuadro para la modificación de la
conducta, UD. puede seguir las sugerencias siguientes:
-- Haga una lista de las conductas problemáticas o aquellas que el
niño necesita mejorar.—Seleccione las conductas a ser modificadas.
Los padres (o maestros), con la participación del niño, revisan la
lista de conductas problemáticas y seleccionan tres, cuarto, o cinco
para trabajar de una vez. Las conductas seleccionadas deben ser
aquellas que ocurren diariamente como, por ejemplo, acostarse a la
hora, hacer las tareas, o prepararse a tiempo para la
escuela.—Diseñe un sistema de premios (Economía de Fichas, Costo de
Respuesta, o una combinación de estos). Los padres (o maestros)
necesitan poner atención a la conducta del niño a través del DIA y
recompensarlo con frecuencia cuando el niño se comporta
apropiadamente. Al final del DIA las fichas pueden ser cambiadas por
premios, tales como más tiempo en la cama, un juego con Mama o Papa,
o algún bocado favorito. Recuerde que la recompensa es efectiva solo
si tiene algún valor para el niño. Es posible que tenga que cambiar
las recompensas a menudo.
Sobre el Castigo: Los niños con AD/HD responden mejor a la
motivación y refuerzo positivo. Es mejor evitar el castigo. Cuando
sea necesario castigar, hágalo rara vez y con sensibilidad. Es
importante que los padres y maestros respondan a la conducta
inapropiada sin enojo y de una manera positivista. A estos niños se
les debe enseñar a reemplazar la conducta inapropiada con una
apropiada.
Sobre Intervalo (“Time-out”): Cuando el niño se comporta mal
o fuera de control, “intervalo” es una manera eficaz de manejar el
problema. “Intervalo” significa que el niño debe irse a una
ubicación predeterminada por un corto periodo de tiempo. Es mejor
utilizar un lugar que este un poco alejado de la actividad, por
ejemplo, se puede designar una silla específica como la “silla para
el intervalo.” La ubicación de esta no debe ser un lugar que cause
trauma, como el closet o subterráneo. El propósito de “intervalo” es
de darle al niño la oportunidad de recuperar el control de sus
emociones.
Un importante aspecto de “intervalo” es que el niño ya no tiene el
privilegio de escoger donde le gustaría estar ni como quiere pasar
el tiempo. En general, el niño debe quedarse tranquilo durante cinco
minutos. Los niños pre-escolares deber estar tranquilos por unos dos
o tres minutos. Para los niños pequeños (de dos a tres años de
edad), de 30 segundos a 1 minuto seria apropiado). |