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Enfermedad viral infectocontagiosa, aguda, generalizada, de comienzo
súbito, caracterizada por síntomas generales mínimos, fiebre
moderada y erupción pruriginosa que pasa por los estadios de mácula,
pápula, vesícula, pústula y costra. En niños sanos la enfermedad es
de carácter benigno, pero en los adultos y personas inmunocomprometidas
es de carácter grave y en ocasiones mortal. Cuando el paciente se
cura de la enfermedad, el virus permanece latente sin
manifestaciones clínicas por períodos muy largos. Se puede reactivar
ocasionalmente produciendo una erupción vesicular unilateral
localizada en zonas cutáneas inervadas por nervios sensitivos; esta
manifestación clínica es el denominado herpes-zoster.
Etiología
La varicela es producida por el virus varicela-zoster (VZV), el cual
pertenece a la familia herpes virus, es indistinguible de los otros
virus del mismo grupo y contiene ADN; se puede identificar en el
líquido de las pústulas por microscopía electrónica, crece en
diversos cultivos primarios de tejidos humanos y de simios. Su
reservorio es el hombre infectado. Se reconoce un serotipo. El virus
presenta cinco glucoproteínas las cuales se encuentran localizadas
en la cubierta de éste y en la superficie de las células infectadas
y son los antígenos más importantes para inducir la respuesta
inmune, tanto humoral como celular. Actúan en la fijación y fusión
de los viriones con las células blanco y también en la formación de
sincitios. La I es la más abundante, las II y III son importantes
para la penetración a la célula huésped por el virus.
Epidemiología
La varicela presenta distribución universal y es endémica en todas
las grandes ciudades.
Su reservorio es el hombre infectado. Se transmite de una persona a
otra por contacto directo, diseminación de gotas de secreciones
nasofaríngeas
o
del líquido de las vesículas. Puede adquirirse in útero a partir de
la viremia materna. También se transmite indirectamente a través de
objetos recién contaminados.
La transmisibilidad ocurre desde 5 días antes de la erupción hasta
seis días después de que han aparecido las últimas vesículas.
La susceptibilidad es universal; todas las razas y ambos sexos son
igualmente susceptibles. Es una enfermedad predominante en niños
antes de los 10 años de edad; sin embargo, un 5% de las personas
llegan a la edad adulta sin haber experimentado la infección.
La protección transplacentaria es irregular. El porcentaje de ataque
entre los contactos familiares susceptibles es de un 90%. |